sábado, 27 de julio de 2019

Vacaciones de verano

Holaaa, me encuentro realizando un voluntariado para mejorar mi inglés, razon por la cual me he tomado unas pequeñas vacaciones del blog durante el verano y luego vendran nuevos contenidos enriquecedores, por ahora pondré fotos que he tomado de estos días y que tienen relación con el tema agrícola y tal vez de cultura:

Plantas de achira en Kew gardens, Londres

Jardín de plantas de plástico en Londres

Planta de níspero en la city de Londres

Mercado cerca del Puente de Londres

Jardín de San Pablo, Londres

Imagen de una vitrina sobre el trópico, Londres

Aviso sobre Malaria
Tienda de té Twinings, Londres.

Hall de la tienda de té. Londres

Venta de té en Twining, Londres
Flores en Regents Park, Londres

Plato turco con motivos florales, Museo Britanco

Venta de mermeladas y mieles en Fortmun & Manson, Londres

Coliflores de colores, Fortmun & Manson, Londres

Jesus confundido con un jardinero en la pintura Noli me Tangere, Tiziano, 1512.
Galeria Nacional, Londres


Ire subiendo más fotos en este post a lo largo del viaje

Saludos

Javier

jueves, 9 de mayo de 2019

Historia del Níspero Japonés o Loquat

Hola, realicé este escrito con el fin de conocer sobre el por qué tenemos frutas de níspero japonés tan ampliamente distribuidas en los andes colombianos, viendolo en jardines de Bogotá, Medellín y municipios aledaños. Es un árbol perenne con unos llamativos frutos amarillos de sabor ácido-dulce.
Hago la aclaración de que la palabra NÍSPERO fue aplicada por los españoles a frutos inicialmente del níspero europeo (Mespilus germanica L.) usado como ornamental y frutal, luego en la conquista americana se le denominó así al níspero costeño (Manilkara zapota (L.) P. Royen) y también al árbol de níspero japonés (Eriobotrya japonica (Thund) Lindl.) procedente de Asia que se estableció al sur de España y posteriormente se distribuyó en América, es a este ultimo fruto, que va dedicado este escrito.

El níspero japonés perteneciente a la familia Rosaceae, el género Eriobotrya tiene 32 especies conocidas que habitan en el sudeste asiatico, de las cuales el níspero japonés es el único cultivado por su fruta y se ha distribuido alrededor del mundo, los otros han sido usados como portainjertos para el níspero japonés. La fruta de níspero es una baya entre redonda y oblata, con un diámetro entre 2 y 5 cm y un peso entre 30 y 70 gramos, aunque se han producido frutos de mayor tamaño. Por dentro se encuentran entre 3 y 5 semillas de gran tamaño que pueden ser molestas al ser masticadas en el consumo fresco de las frutas.
dibujo de nispero japones
Dibujo de ramas, flores, frutos y su interior.
Siebold y Zuccarini. 1875. Imagen original
El níspero al estar distribuido alrededor del mundo, posee varios nombres, siendo Loquat en inglés, bibasier o neflier du Japon en francés, Japonische mispel en alemán, nepola Giaponese en italiano, emexia go Japao en portugués.

El níspero ha sido cultivado en China desde hace 2.000 años y allí mismo está la mayor diversidad genética, considerando a China como el sitio de domésticacion del níspero. Esta planta fue introducida al Japón donde se encuentran descripciones del árbol desde el año 1189. Actualmente en Japón, el níspero es un cultivo que requiere una alta mano de obra, por lo cual ha declinado su área en los últimos años.
dibujo chino de un ave sobre una rama de nispero
Pintura China de Níspero y pajaro de montaña. Anonimo.
Dinastía Song (1127-1279) CC. Link.
En occidente, la planta fue descrita por el viajero alemán Englebert Kaempfer quien la observó en Japón en 1712, su descripción fue completada por Thunberg en 1784 y ese mismo año fue introducida en el jardin nacional de París y de ahí pasó al Jardín Botánico Real de Kew (Londres) en 1787. Para 1812, se crea el género Eriobotrya por Jhon Lindley en referencia a sus panículas florales lanosas y agrupadas.

fotografias de arbol de nispero, flores, frutos
Izq. árbol, flor y fruto de níspero. Imagen original.
 Der. Fruto variedad Guardiola. F. A. Sanchis. Imagen original.
Se introdujo a La Florida desde Europa y a California desde Japón entre 1867 y 1870, en Colombia se conoce de su existencia en Antioquia desde 1885, enviadas al parecer desde California y sembradas en El Poblado (Medellín), otra versión indica que el níspero fue introducido en El Poblado a la finca La Margarita por Nicanor Restrepo (el mismo que introdujo la Feijoa) entre 1908 y 1912.

En Colombia no se cultiva comercialmente para su consumo, mucho menos se manejan cultivos tecnificados ni se tiene en bancos de germoplasma, las plantas se limitan a embellecer jardines donde son alimento para personas, aves que actuan como dispersores naturales e insectos como la mosca de la fruta y avispas (observaciones personales). Esta planta también se encuentra en Venezuela, Brasil, Chile, Ecuador, Uruguay y en los países de Centroamérica.
fotografia de un ave consumiendo un nispero
Carpintero habado (Melanerpes rubricapillus) consumiendo un níspero en
Fusagasugá (Cundinamarca)Foto: Cristian Calvache. 2017 Imagen original.
Vemos que es una planta frutal que se dispersó por el mundo, aunque en Colombia no tiene mayor importancia, sin embargo, en Europa y China, es una fruta con un gran mercado y buena aceptación, debido a que es la primera fruta en madurar despues del invierno y la primera en entrar en el mercado de consumo fresco, por lo cual, en China se destinan cerca de 133.000 ha cultivadas que producen 512.000 t (año 2010), mientras que en Europa, España es el principal exportador con cerca de 83% del mercado, tiene cerca de 3.000 ha que producen 40.000 t. Existen otros países con pequeñas producciones, sin embargo, se considera que es un cultivo con un alto potencial de crecimiento, principalmente para su industrialización (para el mercado de China) y en el mercado de culinario en la preparación de mermeladas, jugos y licores.
También, sus hojas y frutos han sido usados en medicina tradicional, por otro lado, existe evidencia farmaceutica de compuestos activos como antiinflamatorios (provenientes de las hojas) y para el tratamiento de la alopecia.

foto de bebida alcoholica de nispero
Bebida alcoholica de níspero en Portugal. Imagen original.
Existen prácticas de cultivo realizadas para obtener frutos de la calidad que demanda el mercado, en España se realizan prácticas de corte de 2/3 de la panícula, dejando de 4 a 5 frutos por inflorescencia para obtener frutos de gran tamaño, así mismo, en China se realiza embolsado de frutos para mantener la calidad de los frutos (evitar daño de aves, insectos y por heladas), también se mantienen cultivos podados a baja altura por su alta demanda de mano de obra.

foto de embolsado de frutos verdes de nispero
Embolsado de nísperos verdes. Imagen original.
fotografia de árbol de nispero envuelto en malla
Protección contra aves mediante envoltura del árbol. Imagen original.
Fotografia de frutos de nispero y propaganda
Comercialización de nísperos en España.
Empresa Fruta Antonio Sanchis Imagen original.
En el mercado, los problemas del níspero son el tamaño y número de semillas por fruto, el alto cuidado que requiere la fruta en poscosecha, y su alta susceptibilidad a presentar moretones en la delicada piel. Frente al problema de las semillas, se han encontrado árboles cuyos frutos son partenocarpicos, es decir, no presentan semillas. Por otro lado, también es posible conseguir frutos triploides que no produzcan semilla por cruzamiento de diploides con tetraploides.

fotografia de frutos de nispero sin semilla y con semilla
Corte transversal de níspero sin semillas.
Hibrido triploide izq, diploide der. Link CC-BY
Otros objetivos actualmente buscado por selección genética son mejorar su atractivo, tener frutos con más colores de cáscara y pulpa, aumentar el tamaño del fruto y su dulzor, la resistencia al frío y a enfermedades. Por otro lado, se quiere mantener árboles pequeños para facilitar las labores manuales, por lo cual se esta probando tener patrones que induzcan árboles enanos, así mismo el mantener variedades con diferentes tiempos en floración, que junto con un manejo técnico convierten este cultivo en una alternativa rentable en otros países del mundo.

Espero hayan disfrutado este escrito. Saludos
Javier

Bibliografía:
   -Badenes, M., Janick, J., Lin, S., Zhang, Z., Liang, G. & W. Wang. 2013. Breeding Loquat. En: Janick, J. (ed). Plant breeding Reviews. Wiley-Blackwell. 259-296.
   -Lin, S., Huang, X., Cuevas, J. & J. Janick. 2007. Loquat: an ancient fruit crop with a promising future. Chronica Horticulturae 47 (2): 12-15.
   -Patiño, V. 1963. Plantas cultivadas y animales domésticos en América equinoccial iv: Plantas introducidas. Imprenta departamental. Cali. 431p.

sábado, 13 de abril de 2019

La historia de la Arracacha

Hola, en esta entrada doy a conocer la arracacha, tubérculo que consumí en varias ocasiones sin preguntarme su lugar de origen, quien y como lo cultiva y que usos potenciales tiene, espero que disfruten leyendo sobre esta planta tanto como lo disfruté al realizar el articulo:

La arracacha (Arracacia xanthorrhiza Banncroft) es un tubérculo de la familia Apiaceae, dentro del género Arracacia se conocen 39 especies diferentes, mientras que de esta familia botánica se encuentran otras plantas que fácilmente reconocemos, como lo es la zanahoria (Daucus carota L.), el apio (Apium graveolens L.), la chirivía (Pastinaca sativa L.) y la cicuta (Conium maculatum L.).

Planta de arracacha, se observa la incipiente formación de tubérculos. Foto: J. Borbón.
El área de origen de la arracacha no está plenamente identificada, existen varios sitios sugeridos dentro de los cuales esta las tierras altas de los Andes, donde se encuentran la gran parte de las especies silvestres, también se ha sugerido la isla de Jamaica y por otro lado, se ha sugerido como una de las primeras plantas cultivadas en Sudamérica por los Chibchas (Zona andina colombiana) precediendo cultivos como el maíz y la papa, tambien se sugiere que a partir esta zona se dispersó por América, llegando hasta Centroamérica y al Perú.

dibujo de planta de arracacha con flores
Dibujo de hoja y flor de arracacha 1831.
Hoocker, W. Imagen original.
El nombre arracacha proviene del quechua, encontrándose registros más antiguos donde se le menciona como r'cacha, rakkacha, laqachu y r'aqacha. Por otro lado, se le conoce en inglés como Peruvian carrot, en portugués como mandioquinha salsa y en francés como Celeri. En épocas precolombinas, su distribución abarcó desde Venezuela hasta Bolivia. 

Por el lado de registros en pinturas o vasijas, no se ha encontrado evidencia sobre la arracacha en Colombia, Ecuador ni en Mexico. mientras que, por el lado de registros escritos, se tiene que para el año 1545 es mencionado el consumo de arracachas en cartas dirigidas a Gonzalo Pizarro en el Perú.

Es común ver referencias sobre su cultivo en Colombia por parte de comunidades indígenas, mencionándose en San Javier de los Andaquíes  en 1770 sobre la cordillera oriental, cultivada por los Paeces en 1564 sobre la cordillera central y los Laboyos del alto Magdalena en 1628. También eran cultivadas por los Pijaos (Huila-Tolima) y Quimabayas. Así mismo es cultivada por colonos, quienes la consumían en variadas maneras, relata el viajero británico Charles Cochrane que en 1824 consumió en El Tambo en sopa de arracacha con longaniza. También se mencionan los buñuelos de arracacha en Ayapel (Córdoba).

Para 1857, Isaac Holton menciona que la arracacha está emparentada botánicamente con la chirivía y la zanahoria, se siembra en tierras altas y aunque al consumirla la encontró insípida, luego la apreció frita o cocinada. También observó que la planta crecía bien en los municipios aledaños a Bogotá. Situación que se mantiene en la actualidad.

La parte comestible es su raíz que asemeja a una zanahoria engrosada, esta puede ser de color blanco, amarillo, morado o incluso rosada, según la variedad y se consume asada o hervida, así mismo, sus cortos tallos se consumen en ensaladas o cocidos y las hojas se pueden usar en la alimentación del ganado, por lo cual, toda la planta tiene utilidad.

fotografia de arracachas moradas blancas y amarillas
Arracachas partidas ecuatorialmente, mostrando la diversidad en el color. Foto: Cipotato.org
La siembra inicia con una porción de tallo que se entierra, de este comienzan a salir nuevas hojas y las raíces que posteriormente engrosarán en un tubérculo coméstible, que se cosechará entre 9 y 12 meses después de la siembra. Como la planta de arracacha requiere días cortos para la formación de tubérculos, su cultivo se ha limitado a países tropicales como Colombia, Brasil, Perú, Ecuador, Venezuela, Honduras, Costa Rica y Bolivia, así como algunas islas del Caribe.

Colombia se destaca por ser el principal productor de arracacha del mundo, su área sembrada varía entre 6.000 y 7.500 hectáreas, siendo el municipio de Cajamarca (Tolima) el principal productor del país, generando empleo y riqueza en la región. Como dato adicional, este municipiio realizó una consulta popular en el año 2017 en la cual se rechazó la minería de oro, argumentando que podía afectar el ambiente y su riqueza agropecuaria, siendo la arracacha el verdadero oro de Cajarmaca, acción por la cual el artista Pedro Ruiz realizó la pintura Arracacha de Cajamarca:
Pintura Pedro Ruiz oro vital cajamarca fondo amarillo y tuberculo
Arracacha de Cajamarca. Pintura de Pedro Ruíz "Oro Vital Cajamarca". 2017. Foto: J. Borbón.
En el siguiente video, los agricultores de Arracacha del municipio de Cajamarca hablan sobre su cultivo y el significado de este para ellos:


En Colombia, el cultivo de la arracacha ha sido un cultivo empírico, no ha tenido relevancia que implique su tecnificación ni ha sido considerado dentro de los planes de desarrollo en los municipios, por lo cual se continua relegando de este cultivo. Mientras tanto, en otros países como Brasil se cultiva arracacha para procesarla en forma de sopas deshidratadas y sopas infantiles, en menor medida en forma de chips, generando una cadena de gran valor, al punto que se han desarrollado variedades que se cosechan a los 7 meses y crece en zonas más calidas material que puede tener potencial en los Andes.

Uno de los motivos por el cual realizo el blog, es mostrar la biodiversidad, en la cual considero que el interés de los diferentes campos del conocimiento puede encontrar, buscando generar interés por estos cultivos. Una manera es por medio de productos innovadores, en este caso, se han realizado chips de arracacha.
foto de chips de arracacha y yuca
Chips de arracacha y yuca, producidos en Ecuador y vendidos en Francia. Imagen original
Por otro lado, el almidón de la arracacha presenta propiedades fisicoquímicas diferenciadas como una baja temperatura de gelatinización, por lo cual este almidón genera viscosidad, algo adecuado en productos como sopas, cremas y salsas, en Brasil se usa para hacer papillas para bebes, ancianos y enfermos.
Sopa instantanea de arracacha (mandioquinha) en Brasil. Imagen original.
La comercialización en fresco presenta un gran problema y es su alta perecibilidad que aunada con una inadecuada técnica de conservación, conduce a que cerca de un 40% de la producción se pierda en etapas de mercadeo, el poder alargar por más de una semana el producto cosechado o lograr que se compre la arracacha en forma de harina, pueden ayudar a disminuir las grandes pérdidas de este sistema productivo.

Bibliografía:
   -Agronet https://www.agronet.gov.co/estadistica/Paginas/home.aspx?cod=1
   -Dos Santos, F. 2004. Producción de arracacha en Brasil. p 279-284. En: Seminario, J. (ed). Raíces Andinas: Contribuciones al conocimiento y a la capacitación. Serie: Conservación y uso de la biodiversidad de raíces y tubérculos andinos: Una década de investigación para el desarrollo (1993-2003). N° 6 Universidad Nacional de Cajamarca, Centro Internacional de la Papa, Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación. Lima, Perú, 376p.
   -Seminario, J. 2004. Origen de las raices andinas. p 1-38. En: Seminario, J. (ed). Raíces Andinas: Contribuciones al conocimiento y a la capacitación. Serie: Conservación y uso de la biodiversidad de raíces y tubérculos andinos: Una década de investigación para el desarrollo (1993-2003). N° 6 Universidad Nacional de Cajamarca, Centro Internacional de la Papa, Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación. Lima, Perú, 376p.
   -Norma, V., Medina, C y M. Lobo. 2004. Caracterización morfológica de la colección colombiana (Tolima, Huila, Boyacá, Cauca) de arracacha (Arracacia xanthorrhiza). p 165.178. En: Seminario, J. (ed). Raíces Andinas: Contribuciones al conocimiento y a la capacitación. Serie: Conservación y uso de la biodiversidad de raíces y tubérculos andinos: Una década de investigación para el desarrollo (1993-2003). N° 6 Universidad Nacional de Cajamarca, Centro Internacional de la Papa, Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación. Lima, Perú, 376p.
   -Patiño, V. 1963. Plantas cultivadas y animales domésticos en América equinoccial II: Plantas alimenticias. Imprenta Departamental. Cali. 221pp.
   -Salas, S. 2018. Caracterización fisicoquímica y propiedades funcionales del almidón de arracacha (Arracacia xanthorrhiza) modificado por radiación UV-C. Tesis Magister en Ciencias Agroalimentarias. U. del Tolima. Fac. Ing. Agronómica. 110pp. Link.

viernes, 8 de marzo de 2019

La historia de la Achira o Sagú

La Achira (Canna indica L. también conocida ampliamente por su sinónimo Canna edulis Ker Gawl) es una planta de origen andino que en Colombia se cultiva esencialmente para la extracción del almidón de sus rizomas, pertenece a la familia botánica Cannaceae y dentro del género Canna se conocen 15 especies. La achira históricamente ha tenido una alta sinonimia, encontrándose cerca de 165 nombres, por lo cual su seguimiento histórico puede ser confuso (puedes ver los nombres sinónimos en este link). En inglés se le conoce como Queensland arrowroot, en portugués como Biri o Cana y en francés como Balisier.
En el oriente de Cundinamarca (Col) se le conoce a esta planta como sagú, sin embargo, el sagú verdadero proviene de la planta Maranta arundinacea de la cual también se obtiene almidón, esta especie no se cultiva comercialmente en Colombia.

Rizoma de achira, tomado de zoom50.wordpress.com

Las primeras evidencias arqueológicas de la achira la ubican cerca de 4500 años atrás, en la costa  norte y la costa sur del Perú, sin embargo, las condiciones ecológicas de la zona no son propicias para mantener la planta de achira o especies similares en forma silvestre, por lo cual se considera que la planta provino de algún otro lugar, por otro lado, en Mesoamérica no se han encontrado reportes arqueológicos, por lo cual se señala un origen Sudamericano donde es común encontrar plantas silvestres del género Canna.

vasija chimu en forma de rizoma de achira o sagu
Cerámica Chimu (costa norte de Perú) con forma de rizoma de achira. Imagen original Link

vasija nazca en forma de rizoma de achira o sagu
Cerámica Nazca (costa sur de Perú) en forma de raíz de Achira. Imagen original Link

En 1935, Vavilov propuso que la achira se originó en los Andes centrales, Herrera (1942) sugiere que la domesticación ocurrió en las montañas de Perú, mientras que Cohen (1978) está a favor de la costa desértica del norte. Por otro lado, Gade (1966) sugiere su origen en o cerca de los bosques de las montañas de Colombia, aunada a la antigua tradición en el cultivo de raíces. También propone a Colombia como centro de dispersión hacia todo el Neotrópico. Actualmente la achira asada o cocida hace parte de la dieta de los indígenas Inganos y Cofanes entre Colombia y Ecuador e incluso se usa en la celebración del festival Inti Raymi en Cuzco, siendo la achira un símbolo similar a la hostia cristiana, que representa la relación de los nativos con la madre tierra.

Mapa de la distribucion de la achira en latinoamérica
Mapa de zona de domesticación, dirección de dispersión y zonas limites del cultivo de la achira, tomado de Seminario, J. 2004.

Existe otra teoría propuesta por Ugent et al (1984) en la cual se propone que parte de la ahora desértica costa peruana fue una sabana de gran extensión debido a un nivel más bajo del mar, esta sabana de césped y arboles soportó mastodontes, camélidos y caballos entre el 9000 y 8000 AC, época que coincide con la aparición de las primeras plantas cultivadas en Sudamérica, un buen hábitat para que el hombre primitivo encontrara plantas silvestres para su alimentación, pudiendo generar plantas progenitores de la achira, así como del camote, yuca, ají, algodón y pallar, hasta que gradualmente la costa peruana fue volviéndose más seca y el nivel del mar aumentó, generando que las plantas en proceso de domesticación fueran trasladadas a otras regiones aptas para su cultivo.

acuarela de planta de achira siglo xviii
Achira. Trujillo del Perú. Martinez Compañon siglo XVIII Imagen original Link

La primera mención de la achira por parte de los conquistadores españoles fue hecha por Diego Palomino, un capitán del ejército de Pizarro, donde el 1549 menciona que la achira era una de las cuatro raíces cultivadas por los residentes del valle de Chuquimayo, las otras eran camote, yuca y arracacha.
En 1609, Bernabé Cobo hace una descripción de la achira después de un viaje a Cuzco: “En Quechua (…) el nombre achira es usado para una planta cuyas raíces sirven para sostener a los indios… tiene flores rojizas, muy bellas y cerca a éstas están las pequeñas cabezas o vainas que cuando son inmaduras se parecen a las fresas. La raíz es grande y blanca como un nabo, pero no tan tiernas como este

No son frecuentes otras citas históricas posteriores, sin embargo, para 1823, la achira fue reconocida como una especie distinta, identificada por Ker-Gawler, quienes la llamó Canna edulis, nombre que fue usado bastante hasta hace recientemente poco y se admite como sinonimo de Canna indica L. La achira se dispersó por el mundo desde 1570, llevándose como planta ornamental, adornando jardines como Versalles, llegando a la India y el Sudeste asiatico.
Para 1857, Isaac Holton menciona el uso de las hojas de achira y otras plantas similares, para envolver alimentos preparados.

dibujo de hoja flor y fruto de achira o sagú
Dibujo de hoja, flor y fruto de Canna limbata (C. indica L.) en UK. Sydemham, E. 1823. Londres. Imagen original Link

Actualmente, la achira se puede dividir en dos grupos: las ornamentales que han sido manipuladas desde el siglo XX generando cientos de híbridos principalmente en Europa, Estados Unidos, Perú, Chile y Argentina, mientras que la achira comestible, no ha tenido mayor desarrollo genético, por lo cual los cultivares son locales y primitivos, a pesar de esto, se conocen tipos diploides y triploides que pueden ser usados en programas de mejoramiento. Como un dato adicional, el color de la flor no esta relacionado con el rendimiento en la producción de los rizomas.

En América, la achira y especies relacionadas son ampliamente usadas en jardines como atrayentes de colibríes que buscan néctar en su interior, en el siguiente vídeo se ve un colibrí alimentándose de una cannacea:


fotografia de la flor de achira
Flor de achira. Foto: J. Borbón

fotografia de plantas de achira
Izq. planta de Achira con flores en Gachetá-Cundinamarca. Der. achira en JBB. Fotos: J. Borbón

En Colombia, AGROSAVIA (antes CORPOICA) se tiene un banco de germoplasma con 56 accesiones, los cuales se han caracterizado como base futuros programas de desarrollo de cultivares con potencial para la industria. Se han realizado estudios en el sur del Huila y en el centro de investigación La Selva (Rionegro-Antioquia). 

Los cultivos colombianos con fines comerciales se encuentran en el oriente de Cundinamarca, en Nariño, Cauca y en el Huila donde su cultivo ha sido tradicionalmente de minifundio y de huerto familiar. Se calcula que en Colombia hay entre 169 y 800 ha cultivadas, variando cada año por debido dificultades en su producción, tecnologías disponibles y la baja rentabilidad recibida, por lo cual es más sencillo optar por realizar otro cultivo diferente. Países como Taiwan, Vietnam y el sur de China, han incrementado el área sembrada de achira (entre 20.000 y 30.000 ha) para la obtención de almidón, sin embargo, este lo usan para la elaboración de pasta celofán, una pasta transparente ideal para determinadas recetas.

 
Pasta Celofán. 토리랑. Wikipedia 2017 CCBY

Para la cosecha del rizoma se debe cortar la planta y extraer el rizoma, el tiempo de esta labor depende de las condiciones agroecológicas de cada zona, en el siguiente video de una asociación de Pasca (Cundinamarca) se muestra el procesamiento del rizoma para la obtención del almidón de achira (minuto 1:25 en adelante):


El uso principal del almidón de Achira es como materia prima para la fabricación de las famosas achiras, bizcochos, pan y arepas de sagú y otros productos tradicionales. Si algún lector no ha probado las achiras, recomiendo mucho las de Choachí, es cerca a Bogotá y se encuentran de jueves a domingo en diversos locales del municipio.

fotografia de achiras a la venta
Bolsa de achiras en Choachí-Cundinamarca (Col) Foto: J. Borbón

foto de arepas de achira o sagu
Arepas de Sagú en plancha de asar en Choachí, al fondo se aprecia el queso con el cual es mezclado el almidón de achira. Foto: J. Borbón

Los estudios actuales en la achira comestible están enfocados en la obtención de productos útiles para la industria de la alimentación, así como la identificación de metabolitos con actividad contra diversas enfermedades, aunado por el poco o nulo uso de pesticidas durante su cultivo, enfocándose a una producción de alimentos para niños, ancianos y enfermos.

Por mi lado, esta entrada me animó a colocar plantas de achira en los bordes de la finca con el objetivo de brindar alimento a los colibríes al tiempo que embellezco el lote, así mismo cosechar y probar los rizomas de achira en otras formas de cocción, así mismo me quedó la duda de si la achira ornamental también produce rizoma del cual extraer almidón, la hipótesis es que si, dado que de este rizoma nace y depende la planta, aunque también puede ser de menor tamaño o calidad, cuando tenga más información la pondré en este blog.

Bibliografía:
   -Agronet, 2016: https://www.agronet.gov.co/estadistica/Paginas/home.aspx?cod=1
   -Caicedo, G., Rozo, L. & G. Rengifo. 2003. La Achira alternativa agroindustrial para áreas de economía campesina. CORPOICA - PRONATA
   -Caicedo, G. 2004. El cultivo de achira: Slternativa de producción para el pequeño productor. p150-156. En: Seminario, J. (ed). Raíces Andinas: Contribuciones al conocimiento y a la capacitación. Serie: Conservación y uso de la biodiversidad de raíces y tubérculos andinos: Una década de investigación para el desarrollo (1993-2003). N° 6 Universidad Nacional de Cajamarca, Centro Internacional de la Papa, Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación. Lima, Perú, 376p.
   -Brücher, H. 1989. Useful Plants of Neotropical Origin and Their Wild Relatives. Springer-Verlag. 296pp
   -Gade, D. 1966. Achira, the edible Canna, its cultivation and uses in Peruvian Andes. Economic Botany 20(4): 407-415pp.
   -Holton, I. 1857. New Granada: twenty months in the andes. Harper & Brothers publishers. New York. 620 pp.
   -Lobo-Arias, M., Medina-Cano, C., Grisales-Arias, J., Yepes-Agudelo, A. y J. Álvarez-Guzmán. 2017. Caracterización y evaluación morfologicas de la colección colombiana de achira (Canna edulis Ker Gawl). Cannaceae. Corpoica Cienc. Tecnol. Agropecuaria 18 (1): 47-73.
   -Seminario, J. 2004. Origen de las raíces andinas. p 1-38. En: Seminario, J. (ed). Raíces Andinas: Contribuciones al conocimiento y a la capacitación. Serie: Conservación y uso de la biodiversidad de raíces y tubérculos andinos: Una década de investigación para el desarrollo (1993-2003). N° 6 Universidad Nacional de Cajamarca, Centro Internacional de la Papa, Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación. Lima, Perú, 376p.
   -Ugent, D., Pozorski, S. & T. Pozorski. 1984. New evidence for ancient cultivation of Canna edulis in Perú. Economic Botany 38: 417-432.

miércoles, 14 de noviembre de 2018

La historia de la Quina

Hola, esta historia junto con la historia de Los Canelos de Mutis han sido objeto de un buen tiempo de investigación que a pesar de su larga extensión considero que puede aportar bastante al conocimiento sobre una planta tue tuvo gran importancia en nuestro país y a nivel internacional hasta hace poco tiempo.
La planta conocida como quina (Cinchona spp) es y fue fuente de un importante fármaco originario del Nuevo Mundo (América) usado principalmente por los países europeos durante la época de las expediciones y exploraciónes en Asia, África y América donde era una herramienta imprescindible , esto debido al papel de los biocomponentes de su corteza que permitían a los expedicionarios gozar de una buena salud en los trópicos y realizar su colonización, sin embargo, a pesar de su gran importancia, en la actulidad se desconoce el papel protagónico de la quina incluso en países donde tuvo un rol importante en su economía. Por este motivo busco dar un mejor entendimiento al papel histórico de la quina relacionado con la historia de Colombia (principalmente) mediante este post.

Como resumen para un lector ansioso, la quina es una planta andina que sirvió para evitar las muertes por malaria, permitiendo así la colonización de sitios tropicales donde esta enfermedad es endémica,  el comercio de corteza de quina fue una gran fuente de riqueza para comerciantes en Suramérica y para el Imperio español que mantuvo su monopolio por cerca de 300 años, pero se perdió al pasar a manos del Imperio británico y del Imperio neerlandés que promovieron su cultivo en sus colonias asiáticas desde las cuales se mantuvo el suministro de corteza de quina hasta que los sustitutos sintéticos hicieron que disminuyera su demanda a finales del siglo XX.

Entrando en detalles, comienzo por comentando que la corteza de quina se obtiene de varias especies de plantas pertenecientes a dos géneros botánicos de la familia de las Rubiaceas (a la cual también pertenece la planta de café y de borojó), el género Cinchona que contiene 24 especies y el género Ladenbergia que contiene 35 especies. Sin embargo, en la literatura se han encontrado más 330 nombres que hacen referencia a Cinchona y Ladenbergia por lo cual es fácil confundir una especie con otra. En el Jardín Botánico de Bogotá se pueden encontrar unos ejemplares de quina:

ärbol quina hoja Cinchona
Cinchona pubescens Vahl, 2018. árbol y detalle de sus hojas. Jardín botánico José Celestino Mutis. Foto: J. Borbón.

A grosso modo, se ve como un árbol más con hojas gruesas, como cualquiera que se encontrara entre la hierba que crece en un jardín abandonado, una planta que pasa desapercibida frente a los ojos de la gran mayoría de personas, pero que en los siglos XVII y XVIII causó una fiebre del oro en los Andes de Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia

Por un momento quiero que te imagines como un colonizador en el trópico, caminando por tortuosos caminos llenos de barro, en los que tomaría horas llegar a cualquier centro poblado, incluso días llegar a una ciudad, una situación en la cual una fiebre repentina fácilmente podía convertirse en una sentencia de muerte si se trataba de una enfermedad misteriosa llamada malaria dado que no existía una cura contra este padecimiento, en este contexto, aparece la corteza de un árbol que reposada en agua durante la noche y consumida el día siguiente (y así durante varios días) disminuía la fiebre y te salvaba la vida, para continuar con tu objetivo de colonizador de la búsqueda del dorado u otra riqueza... ¿fantástico verdad?, gracias a esta increible propiedad, se requería de esta corteza para cualquier viaje o expedición a zonas principalmente del trópico, interés principalmente para todos los Imperios con colonias de ultramar o donde fueran comunes las fiebres, generándose así un gran negocio con la venta de la corteza de quina.

pintura de mujer llorando frente a cadaver
Malaria. 1883. Giulio Aristide Sartorio. CC-BY Wikipedia

Antes del uso de la corteza de quina, la malaria se manejaba por medio de métodos primitivos como lo eran los sangrados, el descanso y control de dieta, en algunos lugares se usaban métodos menos comunes como amuletos, colocar debajo de la almohada o de la cabeza del paciente el cuarto libro de la Illiada de Homero, empujar la cabeza del enfermo contra un arbusto tan rápido que la enfermedad se quedara atrás, el abrazo de una viuda e incluso en consumo de telarañas y/o sus arañas productoras. A pesar de los tratamientos, una persona infectada con malaria tenía una alta probabilidad de morir, dado que la malaria es producida por un protozoo conocido como Plasmodium que infecta los glóbulos rojos de la sangre donde se reproduce y disemina, destruyendo a su paso gran cantidad de glóbulos rojos en la sangre del infectado, disminuyendo así la vitalidad del infectado. El ciclo de vida del Plasmodium es detenido por la quinina, un metabolito obtenido de la corteza de quina donde su consumo regular eliminaba este parasito del cuerpo y resultaba en una medicina eficaz para un infectado con malaria.

mapamundi en azul las zonas con presencia de malaria o paludismo
Distribución geográfica de la malaria. Center for Disease Control and Prevention. 2006. CC-BY.

Pero ¿quién y cómo descubrió las propiedades curativas de la quina? menciona el filósofo colombiano Mauricio Nieto que este descubrimiento se ha alimentado por varias historias populares, mencionando las siguientes:

-Los indígenas observaron cómo los felinos que padecían de fiebres masticaban la corteza de un árbol en particular que resultó ser la quina.
-En un lago, el viento derribó árboles de quina que cayeron sobre sus aguas y las volvieron amargas, tan amarga que los nativos evitaban beberla. Un día, el nativo Pedro de Leyva ardiendo en fiebres, no encontró otra agua que beber que ésta y se curó completamente, luego divulgó la historia a otros habitantes y estos hicieron conocida las cualidades febrífugas de la quina.
-Existe la misma historia anterior de la laguna y los árboles, pero con un soldado español en lugar de un nativo americano.

Otra historia (inexacta) que difundió la fama de la quina dice que entre los años 1632 y 1638, Francisca Fernández de Ribera, esposa del conde de Chinchón (Luis Jerónimo Fernández) y Virrey del Perú, sufría de fiebres intermitentes, al oír esto, el corregidor del virreinato le envió una porción de corteza e informó al Virrey que él había sufrido de fiebres y que se había curado al usar esta corteza la cual había escuchado que los nativos la usaban con este fin. Como resultado, la condesa se recuperó y solicitó más corteza para curar los habitantes con fiebres, por este motivo, la corteza de quina fue conocida como los polvos de la Condesa, nombre con el cual sería comercializada en Europa y que Linneo buscó inmortalizar el nombre de la condesa, colocándole Cinchona al género de la especie (una curiosidad: al parecer, se omitió la h por una versión italiana donde Chi se escribe como Ci).

panfleto con mosquito, mosquitero e información del paludismo o malaria
Ficha con información para la población sobre la malaria o paludismo. COPATE-Cataluña. Imagen tomada de lavanguardia

Entre 1630-40 se llevó muestras de quina a Roma, donde el cardenal Juan de Lugo sería una figura central en la propagación de esta nueva medicina, por lo cual, a la quina también se le conoció como los polvos del cardenal. Los jesuitas y su contacto con los nativos americanos les permitió recolectar, pulverizar y vender quina en beneficio de la Orden de Jesús.
El inglés Oliver Cromwell entre otras personalidades, hizo fuerte oposición al nuevo remedio, llamándolo polvos del diablo, mostrando una rivalidad política y religiosa (por parte de los protestantes de Inglaterra).

dibujo cortezas de quina o cinchona
Cortezas de quina del Perú. Prov. Huamalíes. Imagen original.

Sin embargo, pese a ganar popularidad, la corteza de quina tenía los siguientes problemas: no existía experiencia en el manejo de la corteza, por lo cual esta era fácilmente rendida con corteza de otros árboles, así mismo se vendía como corteza de quina especies que no correspondían (adulterada), por lo cual los envíos irregulares del Nuevo Mundo y la contaminación de estos motivó al Imperio español la investigación del árbol de quina, buscando tener una identificación adecuada para así mismo tener una farmacopea precisa y de confianza que le permitiera su venta.
Por otro lado, la creciente demanda de quina y su alta rentabilidad motivó expediciones comerciales a nuevas áreas boscosas del Nuevo Mundo para su explotación y abastecer su demanda. Inicialmente, cuando en una expedición se encontraba un árbol de quina, se le extraía la corteza dejando el árbol en pie, con lo cual algunos árboles tenían oportunidad de regenerar su corteza o generar nuevos crecimientos para continuar su crecimiento y reponerse, sin embargo, la dificultad de encontrar árboles nuevos hizo que los árboles encontrados se tumbaras para acceder a la totalidad de la corteza del tallo y ramas, e incluso se desenterraran las raíces y obtenía su corteza con lo cual el árbol moría. La alta extracción de corteza de quina sin la reposición de árboles por su siembra inició el agotamiento y exterminio de la especie.


dibujo de hombres talando un arbol de quina

Tala de un árbol de Cinchona en el Perú. 1874. Grabado posiblemente de George Perrichon. Imagen Original

Por el lado de la ciencia, dentro del siglo XVIII se iniciaron las exploraciones científicas en América, comenzando por la medición del Ecuador por Charles De La Condamine (1738), quien llevó en su equipo al botánico Joseph de Jussieu que tuvo la oportunidad de hacer colectas botánicas y examinar la flora local en los lugares donde pasaba la expedición (como en Cartagena de Indias y en el Ecuador), dando razón de árboles de la corteza febrifuga en Loja (Ecuador). La Condamine publicó la descripción y el dibujo de la quina del Perú en las Memorias de la Academia. Esta es la especie que dio a conocer Humboldt y Bonpland con el nombre de Chinchona condaminea (la cual se ha confundido con Chinchona oficinalis), esta especie es la más rara, preciosa, y verosímilmente la más antigua conocida y empleada.

Para 1742, Carlos Linneo formó el género Cinchona, esta descripción no se podría haber hecho sin la descripción imperfecta de Condamine. Mientras tanto, en el territorio de la Nueva Granada, corría el año de 1753 cuando se descubrieron múltiples árboles de quina entre Quito y Popayán. El funcionario criollo Miguel de Santisteban cogió y envió muestras a Mutis con la cuales se realizó la primera descripción exacta del género. Comenzaba así la explotación de quina en el norte de Suramérica. En 1768 Mutis envía a Linneo muestras y dibujos de la quina de Loja, siendo usados para completar la descripción del género Cinchona y la especie officinalis.

dibujo del fruto de la quina
Fruto entero y por mitad de Cinchona. 1763. Dibujo de Nikolaus Joseph Jacquin posiblemente adquirido en las Antillas o Cartagena de Indias.

En 1772 Mutis reconoció la quina en el monte de Tena (Cundinamarca), y en 1773 la observó entre Villeta y Honda (Cund.), así como en la Mesa de Chinga (San Francisco-Cund.), abriendo la exploración quinera mas al norte que tradicional de Loja y la del Virreinato del Perú. Mutis exploró los montes alrededor de Bogotá donde se hallaban tres especies de quina: roja, blanca y amarilla, todas estas quinas tenían efectos contra la malaria y eran conocidas como Cinchona officinales. A continuación, realizaré una breve comparación entre las quinas comercializadas, según la separación por color como sugería Mutis:
  1. -Quina amarilla: conocida como C. cordifolia por Mutis, y como o C. purpuera o C. ovata por Ruiz y Pavón, conocida actualmente como C. pubescens Vahl. Es una planta bastante rica en alcaloides, explotada para la producción de quinina, produce cerca del 6% de quinina, mientras que las otras especies producen entre 1 y 3%
  2. -Quina roja: fue conocida como C. oblongifolia por Mutis y como C. magnifolia o C. grandifolia por Ruiz y Pavón, actualmente se conoce como Ladenbergia oblongifolia (Humb. ex Mutis) L. Andersson
  3. -Quina blanca o gris: conocida como C. ovalifolia Mutis, actualmente se conoce como Ladenbergia macrocarpa (Vahl) Klotzsch, es planta altamente aromática y usada en cocteleria.
  4. -Quina naranja: actualmente conocida como C. lancifolia Mutis
Como comenta Nieto, las especies eran diferenciada por Mutis por la forma de las hojas, si estas tenían forma de lanza la especie era lancifolia, si las hojas eran oblongas, la especie sería oblogifolia. Las quinas sin efecto medicinal eran conocidas como no officinales y su principal característica era que la corola de su flor no tenían vellosidades.

acuarela de planta de quina
Cinchona cordifolia sinonimo de C. pubescens Valh. lámina Real Expedición Botánica. imagen original real jardín botánico

En 1792, se publica la quinología de Hipólito Ruiz, y en esta publicación llama la atención las consecuencias del absurdo método de explotación que puede llevar a la desaparición de la Cinchona , por lo cual se propone el establecimiento de cultivos de quina.

La corteza de quina es altamente exportada al final del siglo XVIII en la Nueva Granada, según un inventario de las exportaciones en el puerto de Cartagena durante 1973, se detalla la salida de 1359 arrobas (15.409 kilos) de cascarilla de quina. Según Humboldt, durante el siglo XVIII se exportó entre 12 y 14 mil quintales anualmente a Europa y Estados Unidos (1 quintal equivale a 100 kilos), de estos, 2 mil quintales procedían del Virreinato de Nueva Granada, 110 de Loja (Ecuador) y el resto de las provincias altas del Perú, también señala Humboldt que en 1805 se cortaron 25.000 árboles en la provincia de Loja. Esta alta extraccion de quina generó que en 1829, el presidente Simón Bolivar expidió un decreto donde se establecieron normas para el aprovechamiento y conservación de la riqueza forestal, haciendo enfasis en la quina.



dibujo reuniendo cortezas de arboles de quina
Reuniendo corteza en un bosque peruano. 1867. A. Faguet. Imagen original.

Por otro lado, en 1820, los químicos franceses Pelletier y Caventou asilaron de la corteza el compuesto de la quinina y comenzó a usarse específicamente para curar la enfermedad de la malaria, durante los años siguientes se continua el aislamiento de otros componentes de la corteza de quina. En 1852, el botánico Wendell H. sugiere que se debe cultivar quina en Java ante el peligro de su desaparición por el método de arrancamiento y descortezamiento sin ninguna limitación ni método. 

A mediados del siglo XIX, el botánico inglés Richard Spruce que estuvo clasificando y enviando muestras del Amazonas a los jardines botánicos europeos, recibe en 1858 una carta del gobierno de Inglaterra donde era comisionado a buscar semillas y plantas de árbol de corteza roja para sembrarlo en la India, una labor peligrosa dado que la exportación de árboles o semillas estaba prohibida.

Spruce dejó la aldea de Tarapoto (Perú) y se estableció en los bosques de quina de la localidad de Limón en la vertiente occidental del Chimborazo (Cantón de Riobamba-Ecuador) al norte de conocido valle de Loja, los habitantes de la zona recogían la corteza de quina y su venta les había permitido conseguir dinero durante bastante tiempo, sin embargo, desconocían su uso, creyendo principalmente que de la corteza se obtenía un tinte. En Limón, Richard Spruce marcó árboles quina y siguió su fenología cuidando durante su floración y fructificación, consiguiendo más de 100.000 semillas y colocando estacas en cajas Ward (cajas de madera y vidrio que sellaban la atmosfera y permitían el traslado de esquejes sin perder humedad) que fueron enviadas al puerto de Guayaquil (Ecuador) desde donde se enviaron a la India iniciando un extenso cultivo en las montañas de Neilgherry (sur de la India), de allí se dispersó semilla hacia Ceilán.

plantulas de quina
Plantas de corteza roja colectadas por Richard Spruce y Robert Croos en su llegada a la India en 1861. Imagen tomada de kew.org/blogs

Se cumplían así las palabras de Humboldt "Si los gobiernos de América no se preocupan por conservar la quinaquina, prohibiendo la tala de los árboles u obligando al magistrado territorial a hacer cumplir las reglamentaciones a los cortadores para evitar su destrucción, se arrebatará al país este producto tan estimado del nuevo mundo..."
Sin embargo, los cultivos en India fueron plantados en un área errónea y los árboles no se desarrollaron adecuadamente.

dibujo cultivo de quina en india
Cultivo de quina peruana en los montes de Neilguerry, India. 1862. Autor desconocido. publicado en The Illustrated London News. CC. Public Domain.

En 1865, el inglés Charles Ledger reunió semillas en Perú y las envió a Londres, esta acción cobró la vida de su criado que fue apaleado en Bolivia por ayudar en la colecta de semilla de quina. En Londres, la semilla fue en parte comprada por holandeses quienes la sembraron con exito en la Isla de Java (Indonesia) dado su clima tropical, las abundantes lluvias, su atmosfera cálida y húmeda, así como un suelo poroso y suelto. Las plantas sembradas en Java fueron conocidas como Cinchona ledgeriana (conocida actualmente como C. calisaya Wedd.), y luego se determinó que también había especies cultivadas de C. pubescens Vahl, C. robusta y C. hibrida

Para 1868 aparecen en Ámsterdam las primeras cortezas de quina procedentes de cultivos, un año después inician nuevamente los cultivos de quina en la India, Ceylán, Sur de Indostán y en Sikkim (Himalaya), apareciendo 10 años después en el mercado de Londres las cortezas procedentes de estos cultivos. La importancia de la quina era tal que permitió la penetración colonial en África del siglo XIX, dada las nuevas fuentes confiable a precio accesible.

agua tonica, ginc tonic y dubonet, espacio en actualización link

A inicios del siglo XX, la exportación de quina procedente de Suramérica se estacaba, mientras que la producida por los holandeses en su colonia de Java se incrementaba año tras año alcanzando a tener entre el 90 y 95% de la producción mundial de corteza de quina, determinando precios e incluso calidad, al punto que se destruía toda corteza con menos de 4% de quinina.
En 1920 se buscó romper con el monopolio holandés impulsando nuevas siembras en Asia y buscando sustitutos artificiales, pero estos esfuerzos fueron pequeños, solo hasta la segunda guerra mundial se volvió a tener en cuenta la importancia de los cultivos de quina alrededor del mundo.

fotografia con arboles viejos de quina
Árboles de C. legeriana de 60 años. Cambridge U.

En la segunda guerra mundial, a medida que los japoneses expandían sus conquistas en Asia, Estados Unidos observaba como se iba cortando el suministro de materias primas como el caucho, la madera de quebracho y la quina, necesarias para mantener el crecimiento de todas sus nuevas industrias. Para 1941 Suramérica se convirtió en la opción para asegurar el suministro de estos materiales lo cual se logró por medio de acuerdos de compra exclusiva, préstamos y transferencias de tecnología. Se sumaron instituciones de investigación y científicos que trajeron la ciencia de EE. UU. para transformar el paisaje y asegurar más de 100 productos de su interés. Sin embargo, los proyectos solo fueron de corto plazo.

En Ecuador se buscó implantar grandes cultivos de quina, en Bolivia se impulsó una planta de extracción de quinina y en Guatemala que había tenido la empresa Merck & Co. que experimentaba con la quina, fue impulsada para romper el monopolio de los holandeses. El plan de EE. UU. para Latinoamérica y la quina era desarrollar los cultivos, controlar su precio, competir contra el monopolio holandés y tomar el control de la corteza desde el cultivo hasta el procesamiento para lo cual su procesamiento solo se realizaba en EE. UU.

A Colombia, Perú, Guatemala, Costa Rica, Ecuador y Bolivia llegaron científicos, agrónomos, biólogos, químicos y farmaceutas cuyo objetivo era encontrar, identificar y recolectar quinas o plantas relacionadas, así mismo se debía calcular el volumen a extraer y buscar métodos para llevar la quina cultivada a los puertos marítimos. hubo que comenzar de cero ya que los datos de las bonanzas quineras del siglo XIX habían sido un secreto y eran obsoletos.

Mapa de colombia mostrando area con arboles de quina
Mapa de Colombia que muestra las regiones en las cuales se encuentra la quina. 1945. Documentos desclasificados del Departamento de Defensa de EE. UU.

La búsqueda de plantas fue relativamente sencilla ya que se conocía los posibles lugares donde encontrarla, la dificultad era la alta diversidad de plantas entre las cuales se tenía que determinar si había o no presencia de quinina y su porcentaje, tarea nada fácil. Un gran descubrimiento fue la especie C. pitayensis que tiene un mayor contenido de alcaloides que cualquier otra especie comercial y que no había sido explotada en Colombia o Ecuador dado que solo se buscaba quina en laderas que estuvieran a menos de 1.700 msnm. Esto convirtió a Colombia y Ecuador en importantes productores, adicionalmente, la investigación realizada mostró que la quina podía variar el contenido de alcaloides de acuerdo con la época del año y que las ramas tenían menos alcaloides que el tronco.

Dibujo de areas montañosas con quina
Quinas según la altura de las montañas de los Andes. 1945. Documentos desclasificados del Departamento de Defensa de EE. UU.

El impulso del cultivo de quina y la búsqueda de la mejor variedad para estandarizar la producción llevó a que en la finca El Naranjo (Guatemala) se realizara un vivero donde hubo 15 millones de plántulas de C. pubescens e híbridos (el objetivo era tener 48 millones de plántulas), para 1943, en la misma finca se sembró el primer cultivo a gran escala en un área de más de 200.000 has.

Sin embargo, con la finalización de la guerra se dio la recuperación de las plantaciones del Sudeste asiático, que junto con el desarrollo de nuevos productos antimaláricos como la atebrina y la cloroquina, y la existencia de un gran inventario de quina para varios años, condujeron al cierre de las oficinas de quina en Latinoamérica en 1945, también se acabaron los acuerdos de cooperación y el proteccionismo que impulsó su cultivo. Entre 1941 y 1947, EE. UU. importó cerca de 40 millones de libras de corteza de quina principalmente de Colombia, seguido por sus vecinos Ecuador, Perú y Bolivia.
fotografia de pildoras de quina
Sulfato de quinina en píldoras para tratar la malaria. Imagen original.

Como resultado final, gran parte de la agricultura Latinoamericana (no solo la quina) dependía ahora de los EE. UU. ya que se habían cortado lazos comerciales con una Europa devastada por la guerra. El Cinchona program fue una punta de lanza para la norteamericanización de la ciencia en Latinoamérica, desde la botánica, la ciencia del suelo y la medicina. Se fomenta entonces la apertura de la frontera agrícola y los cultivos de exportación en los paises Latinoamericanos.

Después de la segunda guerra mundial, Indonesia producía cerca de 800 toneladas de corteza de quina al año, monopolio que fue lentamente perdiendo frente nuevos países productores. Actualmente se producen cerca de 10.000 t. de corteza de quina, proveniente un 55% del Congo, un 30% de Indonesia, el 8% de India y el 7% restante de otros países como Guatemala y Tanzania, corteza que es procesada en su mayoría en países europeos, con un uso del 60% en productos farmacéuticos y el 40% para la industria de alimentos y coctelería, se le reconoce fácilmente en el agua tónica usada en el famoso coctel gin tonic, donde el sulfato de quinina brilla naturalmente bajo la luz ultravioleta, generando un coctel fluorescente.

Agua tónica bajo luz normal (izq.) y bajo luz ultravioleta (der.). CC Splarka

Como curiosidades, el árbol de quina figura en el escudo nacional del Perú, pero se le confunde con otros árboles o incluso con la quinua por su similitud en los nombres a pesar de sus grandes diferencias en su forma. En Perú es un árbol en extinción del cual no se tiene un inventario de los especímenes que quedan que se encuentran amenazados por la tala ilegal y la expansión de la frontera agrícola.
Otra curiosidad es que cerca a Bogotá (Colombia), en el municipio de Tibacuy (Cundinamarca) existe el Parque Natural Cerro del Quininí en el cual parece que hubo una gran extracción de quina y del esta tomó su nombre esta montaña.
Por ultimo, investigaciones recientes muestras que el su uso de corteza de quina puede tener mejores efectos para el manejo de cepas de Plasmodium que se han mostrado tolerantes a medicamentos sinteticos, sugiriendo que no se debe descuidar el cultivo de quina y su uso natural en una época donde las enfermedades estan ganando resistencia frente a los tratamientos tradicionales.

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Bibliografía:
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-BBC Mundo. Martin Riepl. 2017. Quina, el casi extinto árbol medicinal del escudo de Perú que pocos patriotas conocen e inspiró el gin tonic. Tomado de https://www.bbc.com/mundo/noticias-40744976
-Nieto, M. 2006. Remedios para el imperio. Historial natural y apropiación del nuevo mundo. 2da ed.  U. de los Andes. CESO. Bogotá. 248 pp
-Pérez-Arbeláez, E. y Fernández de Soto. F. 1957. Quinas de la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada. Tomo XLIV (44). Ediciones Cultural Hispanica. Madrid.
-https://uses.plantnet-project.org/en/Cinchona_(PROSEA)
-Romero, E. 1949. Historia Económica del Perú. Editorial Sudamericana. Lima. Link
-War Department. 1945. Acid extraction - Ion exchange recovery of cinchona alkaloids process and plant development. Department of Defense United States of America. Unclassified Documents for Public Release. Link
-Tobasura, I. 2011. El legado ecológico del libertador. Luna Azul No 32. Manizales. Link
-Wolfgang, Von Hagen, V. 2008. Sudamérica los llama: Grandes naturalistas en América. Traducción de Teodoro Ortiz. Editorial Alfaguara. Bogotá DC. 373 pp.